En Torreón, los ensayos in situ verifican directamente las propiedades del subsuelo sin alterar muestras, un paso obligado dada la alta presencia de suelos limo-arenosos en la Comarca Lagunera y los criterios de las Normas Técnicas Complementarias de la CDMX, de uso referencial en la región. La correcta compactación se valida con la densidad de campo (cono de arena), método normado por ASTM D1556 que mide el peso volumétrico seco en plataformas de desplante y terraplenes para asegurar que el terreno soportará las cargas de diseño sin asentamientos diferenciales.
Estos trabajos son imprescindibles en cimentaciones de naves industriales, desarrollos habitacionales sobre antiguos lechos de río y pavimentos urbanos donde la capacidad portante define la seguridad estructural. Además de la verificación de compactación, los análisis complementarios de respuesta del suelo y estratigrafía permiten anticipar comportamientos ante cargas cíclicas y variaciones de humedad, cerrando el ciclo de control de calidad geotécnico que exige la supervisión técnica local.