En Torreón, la sísmica aplicada reconoce el papel crítico de los sedimentos lacustres de la Comarca Lagunera, donde la amplificación de ondas y el potencial de licuación exigen estudios conforme a las Normas Técnicas Complementarias para Diseño por Sismo de la CDMX y manuales de la CFE. Nuestra categoría integra desde la caracterización geofísica hasta el análisis de licuefacción de suelos y la microzonificación sísmica, esenciales para delimitar zonas de riesgo en terrenos con alto nivel freático.
Estos estudios son mandatorios en proyectos de infraestructura hospitalaria, torres de mediana altura y naves industriales sobre arenas finas saturadas. A su vez, el diseño de aislación sísmica de base se vuelve estratégico para garantizar ocupación continua tras un evento severo, reduciendo derivas y aceleraciones en edificaciones esenciales. Así, cada fase –desde la exploración indirecta hasta la protección estructural– construye resiliencia urbana en una región con sismicidad latente.